¡Un nuevo capítulo todos los martes y viernes!

martes, 17 de julio de 2012

10 - Repercuciones

Por primera vez, Alex parecía estar teniendo un buen día, y no el usual buen día; como esos que duran dos horas y luego se vuelven podridos; sino del tiempo bueno que permanece bueno todo el día.
Kevin Walker no había regresado todavía; lo que significaba que probablemente ya hablaba de nuevo en casa. Lexie Grey estaba bien desde que el cáncer había sido detectado en una etapa temprana y la doctora Fei parecía segura de que pronto estaría curada. Esto esa suficiente para poner a Karev de buen humor y podía permitirse un café por primera vez en el almuerzo.

Lo único malo del día era que fuera del hospital estaba todo cubierto de nieve.

- Buenos días, Lexie. – saludó Alex felizmente cuando llegó a recepción, genuinamente contento de verla.

- Oh sí… grandiosa mañana. – dijo ella sarcásticamente y se sonó la nariz con un pañuelo.

- ¿Qué te ocurre? – preguntó él.

- Estoy resfriada por el frio supongo… - 

- Bueno, viendo que regresaste al trabajo… ¿tengo mensajes? – preguntó el doctor mientras comenzaba a escribir cosas en un tablero.

- Algunos. – dijo Lexie levantándose. – Los del parking dicen que tienes que dejar de aparcar el coche en los sitios de discapacitados, tienes que dejar de hacer eso… -

- Pues diles que sí y asiente con la cabeza. – dijo riéndose.

- Lo hice. – se sonó otra vez la nariz y continuó. – Entonces hubo uno que llegó con una carta de reclamación esta mañana. –

- Suena interesante. ¿Qué decía? –

- Socixelsid sol a netart. – leyó Lexie con cuidado.

- ¿He oído bien? – preguntó muy confundido.

- No… tienes que leerlo al revés. – dijo con un tono muy extraño y cerrando los ojos.

- Oye, ¿estás bien? – preguntó Alex.

- Sí, bien. Fei es una buena doctora. Hizo bien conmigo. – se produjo una pausa y continuó. – Pero sé que hay cierta probabilidad de que la cirugía no elimine completamente el problema. –

- En todo caso, si tienes algún problema no dudes en venir a verme.

Lexie iba a contestar pero apareció el doctor Sheperd, interrumpiéndola.

- ¡Alex! – dijo el doctor mientras llegaba. - ¿Quieres tomar ese café del que has hablado toda la mañana? –

- Por supuesto, pero después de darle a Izzie su inyección. – dijo sonriente.

Derek Sheperd asintió y siguió al doctor Karev mientras cogía las jeringuillas y se dirigían los dos a la habitación de Isobel.

- Y a propósito, ¿dónde estuviste anoche? – quiso saber Derek mientras caminaban hacia la habitación. –
Te fuiste de repente… -

- Estaba enfermo… -

- Vaya… y yo vi un cerdo volando en la sala de espera que se había rota una ala colando alrededor de Godzilla. –

- Espero que no sea uno de mis pacientes… - contestó Alex con el mismo tono que su compañero de trabajo. – Para tu información, estaba enfermo de verdad. –

- Si seguro… el  día que enfermes será el día en que los extraterrestres invadan la Tierra. – dijo él sonriendo. – Y entonces… ¿porqué las enfermeras vinieron a decirme que una de tus pacientes desapareció? –

- Probablemente huyó otra vez. – Alex se encogió. – Pero ahora regresó. –

- Y tú. – insistió Derek, esta vez imparcial sin una sonrisa.

Alex le dio una corta y curiosa mirada antes de llegar a la puerta  de Izzie y la abrió.

- Buenos días. –

- Mediodía en realidad. – Izzie tocó su reloj.

-  ¿Te sientes bien hoy? – preguntó Alex, sólo para revisar.

- Genial. Siento como si pudiera saltar de altos edificios y vivir para contarlo. –

- Pues no lo intentes. – sonrió él.

Derek se movió inquieto en la puerta cuando Izzie rió.

- Oh, desde que estoy pronosticada a morir el 23 de diciembre… ¿puedo tener mis regalos de Navidad
antes? – preguntó ella dulcemente.

- Cualquier cosa por ti. – Alex sonrió – Tengo  que ir a almorzar ahora, per regresaré en unas horas. –

- Oh… bien. – ella parecía un poco apagada, pero mantuvo la sonrisa – Te veré más tarde entonces. –

- Nos vemos. – Alex se despidió mientras volteaba y salía con Derek quien permaneció engañosamente callado - ¿Qué pasa contigo Shepherd? –

- Estabas coqueteando. – fue la franca respuesta.

- Derek… para ti, cualquier forma de comunicación entre un hombre y una mujer es coqueto. – espetó
Alex, si buen humor comenzaba a evaporarse.

- No me malinterpretes, no es que esté sorprendido de que seas capaz de coquetear… es sólo… estás
haciéndolo con una paciente. – dijo él cuidadosamente.

- ¿Y? – Alex frunció – No está en contra de la ley. Muchos doctores y pacientes salen… -

- Pero ella estará muerta en menos de dos semanas… -

- Eso si no encuentro la cura. –

- ¿Y si no? – Derek se detuvo y se volteó hacia él, obligándole a detenerse también - ¿Qué harías entonces?
-

- ¡Viviría con eso! – gruñó él.

- ¿Y si ella vive? ¿Qué harás entonces? Seguro que muchos doctores salen con sus pacientes, pero sabes
que es ilegal, ¿verdad? –

- ¿Y qué hay de ti? ¡Sales con Meredith! –

- ¡Qué! ¿Cómo lo sabes? – Derek se quedó boquiabierto.

- Oh por el amor de dios… ¡Lo sabía antes que tú! –

- Pero eso es diferente, ella no va a morir. . – se detuvo unos instantes y continuó – Pero tienes un problema, tienes que trabajar en la cura si no quieres perderla. –

~~~

Más tarde en recepción, Alex se encontró con la Srta. Walker y su hijo.

- Siento molestarlo doctor… - la Srta. Walker tocó una de las manos de su hijo gentilmente… era obvio que estuvo llorando – Pero no tenía otro lugar para llevarlo… -

El doctor Karev apenas la escuchaba habar. Estaba muy preocupada mirando a Kevin. Un horrible corte pasaba por su ceja y parecía que el hueso de su quijada había sido golpeado en la derecha. Su brazo derecho también parecía dañado… ensangrentado y maltratado.

En recepción también estaba Lexie que miraba perpleja el estado de ese niño.

El doctor Shepherd no se extrañó, ya que estaba acostubrado a ver ese tipo de cosas.

~~~

- Como pasó esto ¿Kevin? - preguntó Alex seriamente mientras acercaba su silla a la mesa de revisión.

Con cuidado, retiró el cabello de Kevin para examinar la extensión del daño. Debía doler porque la herida se extendía sobre la línea del cabello... pero el niño no hizo mueca. Alex miró ligeramente acusatorio a la Srta. Walker.

- Yo... No tenía idea... Pensé.... La enfermera... cuando ella dijo que mi esposo podría haber... no lo creí... y luego... -

- ¿Va a dejarlo? -

La mujer asintió sin miramentos - Sólo me preocupa... ser una madre soltera de un hijo adoptado... la agencia pordía quererlo de vuelta... -

Alex resopló - Como si importara ahora. - Retiró sus manos de Kevin y suspiró - Necesitarás sutura y sugiero que se quede esta noche. Y debe tener una consulta con el psiquiatra apropiado. -

Se produjo un golpe en la puerta y se abrio sin ninguna invitación. Alex volteó, por decirle a quien fuera irse... hasta que reconoció que era la doctora Fei quien se veía muy solemne.

- ¿Ahora qué pasa? - preguntó Alex sin rodeos.

- Sal Alex. - lo invitó su madre gentilmente.

- Estoy en medio de... -

- Está bien... sólo tomará un minuto. - dijo ella con una falsa sonrisa.

Eso preocupó a Alex, pero se disculpó, salió de la sala y cerró la puerta tras él. Estubo por quejarse cuando notó a tres superiores médicos luciendo serios con sus manos cerradas apretadamente.
La única vez que los oficiales aparecían en un lugar era en las reuniones principales.

- ¿Qué ocurre? - preguntó Alex medio atemorido.

- Estamos relevándote de uno de tus pacientes. - declaró el hombre que había tras ella.

- ¿Cuál? - dijo el frunciendo los ojos.

- Isobel Katherine Stevens. -

Por alguna razón se sintió medio agradecido. De repente un peso se había levantado de su conciencia.

- ¿Por qué? -

- Hemos oído hablar de un pequeño coqueteo... - dijo el hombre otra vez, luciend severo. Alex maldijo a Derek - Además, estamos de acuerdo en que tal vez darte este particular paciente fue un error... un poco fuera de tu competencia. -


- Pero soy un experto en todos los campos. - gruñó Alex.

- No en la muerte. - intervino su madre - Vamos a dársela a otro doctor. Tomará la investigación para la
cura. Está fuera de tus manos. No tienes ninguna razón para hablar más con ella. -

- ¿Entendido? - el segundo hombre levantó su ceja.

- Si... - Alex suspiró y bajó la mirada - De todas formas iba a ir a ustedes y pedir otro doctor para manejarla... -

La expresión de su madre, la doctora Fei se suavizó - Sé que es difícil... creo que esto es lo mejor... -

- También lo creo... Ahora, si me dusculpan, tengo un paciente con quien regresar. -

- El doctor Sloan se hará cargo. - añadió finalmente la doctora Fei.

Alex casi pasa un puño por la puerte. De repente su madre recordó la rivalidad entre los dos jóvenes doctores e hizo una mueca.
Alex apretó sus puños y se obligó a permanecer calmado.

- Está bien. Puede tenerla... no me importa. -

Ahora sólo faltaba esperar a ver si Mark Sloan conseguía encontrar una cura después de todas las noches sin dormir que Alex había pasado despierto en el laboratorio tratando de encontrarla...
Él cerró la puerta en una forma controlada, asegurándose de no tirarla y alarmar a las dos víctimas en la sala. Sonrió apretadamente mientras se sentaba en su silla y extendía una bandeja. Él chasqueó sus dedos ante el rostro de Kevin para llamar su atención y pretendió sonreír confortante.

- Sólo voy a darte anestesia local... y luego suturaré esa herida de tu cabeza, ¿de acuerdo? Tendrás que ir a ver a Shepherd para arreglar tu quijada. Así que no intentes hablar entre ahora hasta después de tu cirugía. -

Kevin asintió dócilmente mientras Alex se instalaba para trabajar, tratando muy duro de no pensar en Izzie.

3 comentarios:

  1. -Oh¡ grandioso día-dije yo.
    -porque?-me preguntaron.
    -porque son vacaciones y estoy resfriada como cada año-dije muy molesta.
    jajajaja me gusto la historia muy buena

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  2. Me acabo de enamorar al encontrar este blog ^^ buaaa es precioso :) Me encanta que gente como tu me de opinion del mío :) y si te gusta pues sígueme vale? http://mirinconestacional.blogspot.com.es/ Creo que me pasaré por aquí muy a menudo *__* Creo que no hace falta decir que te sigo.

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