¡Un nuevo capítulo todos los martes y viernes!

jueves, 26 de julio de 2012

11 - Un giro hacia lo peor


Izzie suspiró mientras se echaba hacia atrás para revisar cómo estaba su esmalte de uñas. Arrugó su nariz críticamente y cambió al otro pie. Cuando terminó movió sus dedos... o los habría movido... excepto que no podía...

Ella intentó moverlos otra vez, pero sólo podía mover sus pies. Sentía como si sus dedos estuvieran entumecidos... y cuando los pellizcó no sintió mucho, sólo un ligero susurro de hormigueo.

Se produjo un golpe en la puerta, desviando momentáneamente su pánico y levantó la vista con una sonrisa aliviada para ver que Alex al fin había llegado. Se había ido por horas. Pero su sonrisa se desvaneció repentinamente cuando vio entrar a un doctor de cabello claro. Él sonrió plácidamente y avanzó para extender su mano.

- Hola Isobel, soy el doctor Mark Sloan. - dijo sonriendo mientras tomaba su mano y las estrechaba.

- Am... hola... -

- Soy tu nuevo doctor. -

- ¿Qué pasó con Alex? - preguntó Izzie rápidamente, casi dejando caer el esmalte.

- Te entregó a mi por la duración de tu enfermedad. - Él asintió - Te trataré de ahora en adelante. -

Izzie no podía encontrar las palabras para describir cómo se sentía.


~~~

- Aquí está el resto de la investigación de Alex Karev. - dijo la enfermera Yang mientras le alcanzaba a Sloan unas carpetas.

- ¿Hay algo registrado sobre la perdida del control motor de sus piernas? - preuntó él.

La Cristina Yang movió su cabeza negativamente.
- Entonces esto es nuevo... Bien, envía a las chicas a revisarla durante la noche, deacuerdo? -

Ella asintió levemente hasta fruncir - Alguna de las demás enfermeras ha notado que Isobel se está echando
atrás. -

- ¿Echando atrás? -

- Si... bueno... como ayer parecía toda feliz... hoy está depresiba. No ha comido, no hablado... -

- Está bien, es normal. Vuelve a lo tuyo. -

Ella ahogó un bostezo y se dirigió hacia la habitación de Isobel. Abrió la puerta tranquilamente y sonrió
mientras se acercaba a la cama.

- Estas bien, ¿Isobel? -

El inexpresivo rostro de Izzie permaneció mirando directo al frente hacia la pared opuesta. Había estado estirada allí durante el último día ya que no podía usar las piernas. No había dicho una palabra desde entonces.

- ¿Necesitas algo? - preguntó la enfermera.

Izzie no respondió. La enfermera Yang mostraba preocupación y sólo sonrió plácidamente mientras se dirigía de nuevo hacia la puerta diciendo:

- Usa el botón para llamar si quieres algo, siempre hay alguien por el corredor si lo necesitas. -
Ella cerró tranquilamente la puerta tras ella.

~~~

Alex estaba malhumorado por tener que compartir a un paciente ciego con Derek, ya que estaba un poco molesto con él por todo lo del caso de Izzie. Después de algunas pruebas al paciente, Derek le dijo:

- Puedes ir a verla ahora... me encargaré yo de este paciente. -

Después de un breve momento, Alex se volteó y salió. Pero al llegar a su habitación se llebó una gran decepción al ver que no estaba. Se puso muy nervioso por un momento ya que no podía salir caminando... antes de darse cuenta de que la silla de ruedas no estaba. Se acercó a la cama y avanzó para levantar una nota que había sobre la cama.

"Tengo que ir a encontrarme..."

Alex salió de la habitación desepcionado antes de darse cuenta de que Izzie y Meredith estaban teniendo una carrera de sillas de ruedas por el corredor principal con animadores a cada banda del pasillo.
Meredith llegó a la línea de llegada primera y levantó los brazos para gritar:

- ¡Oh sí! ¿Quién es la mejor? -

- ¡Eso no es justo! ¡Tú tienes una silla de ruedas eléctrica! - protestó Izzie, pero ella estaba riendo y girando en círculos con la silla.

Alex había visto suficiente - ¡Izzie! ¡Meredith! -

Ambas levantaron la vista y Meredith sonrió tontamente.

- Oh mierda... bueno... uhm... debo irme... ¡nos vemos Izzie! - ella saltó de su silla y se precipitó.
Izzie sonrió mientras conducía la silla hacia donde estaba Alex, las ruedas temblaban inquietantes.

- ¿Buscando un voto de compasión? - preguntó Alex tranquilamente.

- En realidad, ¡esto es genial! No tengo que caminar a ningún lado, todos mantienen las puertas abiertas y la gente actúa amablemente cuando oyen venir mis rechinantes ruedas. -

- Izzie... -

- Esto es por qué no dejo que nadie le ponga aceite en las ruedas. - Izzie giró su cabeza - No te he visto en
un tiempo. ¿Has estado ocupado? -

- Bastante... ¿Estás bien? Digo... todos estaban diciéndo que estabas triste y deprimida... -

- ¡Oh eso! - Izzie gritó ahogada y sonrió - Bueno escuché de una de las enfermeras que tú y el doctor Sloan tenéis como cierta rivalidad. Así que pensé que podría desenmascararlo si de repente me veía realemtente enferma y deprimida. ¿Quién es mejor doctor? -

- Todos me culpan por eso... -

- ¿Por qué? Sólo me entregaste a él porque estabas preocupado. - dijo Izzie.

- ¿Qué? - dijo mirandola.

- Al principio pensé que no te gustaba... o que no querias que te gustase porque iba a morir y estabas asustado... hasta que me di cuenta que no eres así. Me entregaste a él porque te gustaba muchísmio. Estabas preocupado de apegarte mucho, ¿verdad? - concluyó ella.

- Eso... eso es muy inteligente... pero olvídalo. -

- Entonces, ¿por qué me entregaste a Sloan? - preguntó levantando la ceja.

Una extraña expresión había pasado por el rostro de Alex, y Izzie miró alrededor notando que las personas aún estaban ahí.  Ella quería una conversación privada así que se levantó con cuidado, empujando la silla de ruedas a un lad y tomó la mano de Alex.

- Como puedes... - dijo muy sorprendido.

- Solo por un momento, entremos en este cuerto. - abrió la puerta y entró arrastrándolo adentro antes de cerrar la puerta.

Fue entonces cuando Alex se dio cuenta de lo pequeños que eran esos cuartos.

- Izzie... realmente necesitamos hablar... - dijo respirando profundamente y cerró sus ojos.

- Eso es lo que estamos haciendo. -

- Siento mucho haberte entregado a Sloan... es sólo... que tuve que... alguien descubrió de la vez que te saqué... ellos dijeron a los directivos y lo decidieron todo ellos. -

- Entonces, ¿no tuvo nada que ver contigo? -

- En realidad... probablemente... lo habría hecho de todas formas... -

- ¿Porque no querías apegarte? - dijo sorprendida de oir eso.

Él no quería mentir... pero tampoco podía permitirse apegarse tanto a ella.

- No... te entregué a Sloan porque... porque... um... -

- Alex... ¿eres claustrofóbico? -

- ¡No! - respondió él rápidamente - De acuerdo, sí, pero no le digas a nadie. - pausó unos instantes
volviendo al tema principal - Porque... no quería animarte... Estuvo mal besarte... no debí haber hecho eso, te engañé... lo siento.

La sonrisa lentamente desapareció del rostro de Izzie. - Quieres decir... -

- No quise mentirte... -

- Oh... ya veo... - dijo echandose para atrás.

- Izzie, mira, realemente lo siento. No quise ir tan lejos y lastimarte así... -

- La gente me dijo que eras un idiota. - le interrumpió ella - Pero ahora puedo ver que no lo eres... sólo eres un completo idiota. -

- Bueno... - él intentó sostenerla cuando se lanzó a la puerta con un inestable tambaleo. Ella lo alejó.

- Puedo hacerlo sola, ¡No te necesito! - espetó Izzie saliendo del depósito hacia su silla de ruedas.

Lo último que escuchó él fue el rechinar de sus ruedas mientras se alejaba. Alex golpeó su cabeza contra la pared. Por supuesto que ella tenía razón... era un completo idiota...


2 comentarios:

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