¡Un nuevo capítulo todos los martes y viernes!

viernes, 24 de agosto de 2012

14 - Cambio de planes


- Ha llegado la epoca del año otra vez... - comentó Lexie mientras tomaba su soda.

- Eso significa…- Cristina inspeccionó la sala del personal y terminó la frase. - Que uno de ustedes tiene que ser Santa Claus para el pabellón de los niños.... -

Por casualidad el noventa y nueve coma noventa y nueve por ciento de los doctores y cirujanos que estaban en la sala tosieron y de repente escondieron sus narices en su trabajo. Alex fue el único que no se molestó en mantener algún pretexto y continuó observando los dibujos animados en la televisión.

- Yo lo haré. - dijo sin miramentos.

Cristina parpadeó.

- ¡Él no va a hacerlo! ¡Lo hizo el año pasado! - dijo Lexie rápidamente. - ¡Tiene que hacerlo otro! -

Discretamente todos voltearon otra vez mientras una lenta sonrisa se extendía en el rostro de Alex.

- ¿Por qué Alex no puede hacerlo otra vez? - preguntó Cristina. - Oviamente está entusiasmado. -

Derek dió una carcajada.

- Oh sí… recuerdo el año pasado. Cuando los niños tocaban su falsa barba él amenazaba que despertarían
el día de Navidad con cabezas de renos en sus camas. -

Alex sonrió plácidamente ante el inocente recuerdo.

- Y no olviden todas las cartas a Santa que tuvo en sus manos.- suspiró Lexie. - Las estampó todas en el árbol y las devolvió. -

- Todo en el espíritu de la Navidad, bah tonterías y todo…- Alex cambió el canal con un bostezo.

Lexie lo miró.

- Kevin Walker va a pasar después. Le dije a su madre que otra vez podía pasar el día contigo. -

- ¿¡Qué!? ¿Por qué demonios le dijiste eso? -

- ¡Eres el único, además de Izzie a quien Kevin habla! - gritó ella. - Quiero que hable ahora que el padre está fuera de escena.-

- ¡Bueno por qué no le dijiste a la mujer que podía ir con Izzie! -

- ¡Porque está enferma y muriendo! ¡No puede cuidar a un niño pequeño! -

- Entonces por qué no podías hacerlo tú... - dijo mientras se le acababan las escusas.

- ¡Estás discutiendo conmigo! - Lexie presionó sus puños contra sus caderas. De repente Alex se dio cuenta que estaba levantándole la voz a una enfermera… y que los miembros del personal estaba observando.

Él sólo hizo un gesto italiano involucrando su uña pulgar y sus dientes y se desplomó para continuar mirando la televisión con un frunce en su rostro. Lexie frunció sus ojos y miró alrededor de la sala, casi como si estuviera preguntando si alguien más quería un poco de ella. Todos los doctores y cirujanos desviaron la mirada hacia la televisión.



- Vamos Cristina. - llamó Lexie mientras se giraba y salía. La enfermera hizo una mueca y la siguió.

Alex puso una cara e hizo una llorona impresión de la orden de Lexie.

- ¡Vamos Secuaz! -

Derek levantó la mirada de su revista y se movió para sentarse cerca de Alex.

- Así que… soy yo o sentí un poco de frío aquí.-

- Háblale al portero, la unidad de aire acondicionado probablemente está rota. - Dijo Alex planamente mientras observaba la pantalla.

- Supongo que las cosas han estado un poco tensas desde ese beso, huh.. -

- En realidad… la cosa se volvió tensa al momento que Lexie se topó conmigo y Izzie en la UCI. -

- Ooh…- Derek hizo una mueca.- Déjame adivinar… ella entró en algún momento serio... -

- No estábamos haciendo nada marrullero, cretino…- Alex cruzó sus brazos sobre su pecho. - Sólo estaba revisando su estado al lado de su cama… mientras tomaba su mano… -

- Ah…- Derek sonrió. - ¿Entonces te perdonó? -

Alex gruñó.

- Cállate y ve a hacer algo serio con Meredith. - Refunfuñó Alex.

Derek sacó su pluma y anotó algo en la esquina de su revista, antes de romperla y dársela a Alex.

- El número de Meredith… en caso de que quieras alguna ayuda profesional después, ¿sí? -

- Ahora debo irme, tengo muchos pacientes a quienes atender, tu sabes.- se despidió Derek rapidamente.

~~~

- Oye, Lexie, ¿has visto a Derek por ahí? - preguntó Meredith distraídamente mientras se recostaba contra el escritorio de la recepción.

- Intenta en la sala del personal. -

Meredith asintió aunque no se movió de su lugar. Después de unos momentos de silencio Lexie levantó la vista hacia ella para ver a Meredith inspeccionando sus uñas.

- ¿Quieres algo? -

- ¿Hm? ¡Oh no! - Meredith sonrió recostada contra el escritorio. - Sólo quería algo de compañía femenina por una vez.-

Lexie asintió estoicamente. - De acuerdo… por qué no vas a casa, estoy segura que encontrarás mejor compañía femenina ahí. -

- Nah… Derek quiere que me quede en el hospital para observación.- Meredith se encogió. - Además… mi casa está dominada por hombres, me siento más segura aquí. -

Lexie sólo asintió y regresó a firmar algunas formulas más. Meredith suspiró tan levemente… hacer hablar a
Lexie era como intentar hacer sangrar un canto. No era una chica muy conversadora.

- Y… - Meredith golpeó sus dedos contra el mesón con leve impaciencia. - ¿Qué hay de nuevo en tu vida amorosa? -

Lexie tiró su pluma y parecía furiosa. - ¿Él te lo dijo no es así? -

Meredith luchó por ser completamente inconsciente. - ¿Quién me dijo el qué? -

- ¡Alex! ¡Sobre el beso! - Lexie resopló. - Soy tan tonta… -

- No lo eres… - Meredith la consoló sin entusiasmo. - Estoy segura que sólo fue… el calor del momento… -

- Sí… pero también estaba esperando que eso lo resolviera todo. - Lexie suspiró miserablemente.

El interés de Meredith destelló. - ¿Cómo…? -

- Pensé… pensé que tal vez si alejaba el interés de Alex de Izzie… entonces se lastimaría menos cuando muriera. - Lexie frunció el ceño. - Supongo… que también estaba actuando por algún deseo egoísta de besarle pero realmente estaba intentando ayudarlo.-

- Que mal que Alex no esté interesado más en ti.- dijo Meredith plenamente.

Lexie permaneció en silencio.

- Una vez lo estuvo… ¿recuerdas? -

- Sí… -

- Pero estabas saliendo con ese hombre... Jackson … y echaste a Alex. - Meredith hizo una mueca. - No es
de extrañar que no sienta por ti tanto como aquellos días. Perdiste tu oportunidad, chica. -

- Lo sé… y sé que lastimé a Izzie más de lo que debí… casi la mato. - Lexie mordió su labio. - Eso no era lo que yo quería.-

Quedaron en silencio, mientras Meredith esperaba a que Lexie continuara.

- No sé qué hacer… Alex me odia… No quiero arruinar las cosas como lo hice la tra vez… -

- Entonces mi consejo sería olvidar lo que pasó. - dijo Meredith sabiamente. - No espetar a nadie, bueno… no espetar a nadie más de lo que normalmente esperas… ¿qué? No me mires… De cualquier manera, no evites a Alex, tampoco te le pegues, sólo… actúa normal. Estoy segura que si actúas normal entonces las cosas regresarán a como eran antes. Y tal vez con el tiempo acabarás tu enamoramiento por Alex… igual como él terminó con el suyo. -

Lexie asintió levemente. - Supongo que tienes razón… -

- Bien…- Meredith miró alrededor. - ¿Y donde está Derek? -

~~~

- Y esto es...? -

- Un bisturí... -

- Y esto es...? -

- Una jeringa. -

- Y esto...? -

- Probablemente algo peligroso… pero no puedo molestarme en mirar. - dijo Alex desde donde estaba recostado en su silla balanceando dos bolas de papel.

Kevin bajó los electrodos del desfibrilador y miró alrededor.

- Estoy aburrido… - dijo él con voz cansada.

Alex respondió en el mismo tono cansado.

- Oh cielos… -

- ¡Dame algo que hacer! -

El joven doctor suspiró mientras las esferas de papel rodaban ante sus ojos.

- Bien… nombra los siete enanos. -

- Oh eso es fácil… - Kevin arrugó su nariz. - Sabio, Gruñón, Mudito, Dormilón, Tímido, Tontín y… Marihuana. -

Alex le levantó una ceja.

- Bueno… todos parecen haber sido nombrados como drogas… y no pude recordar el último así que tuve que suponer. -

- Tiene sentido… - Alex suspiró. - Está bien… nombra las cuatro fases de la división biológica de la célula, o mitosis. -

- Uh… profase, metafase, anafase… y ¿telifase…? -

- ¡Error! Es telofase. - lo corrigió Alex.

- Cielos… ¿qué tengo que hacer para impresionarte? -

- Nombra a los Ciento un dálmatas y listo. -

- Bien… Patch… Nibbles… Spike… -

~~~

- … Dipstick… y Podgy. -

Alex lo miró, medio dormido.

- Sólo estás inventándolo… -

- No completamente. - resopló Kevin. - He visto esa película muchas veces. -

De repente Cristina llegó a la puerta del laboratorio.

- Doctor Karev pensé que debería saber que Izzie ha colapsado, ¡Está en coma! ¡Creemos que le han dado sedantes! -

Alex se paró en un destello y corrió tras ella.

- ¡Oye! ¡Espera! ¡Qué debo hacer ahora! - gritó Kevin tras él.

Alex pausó impaciente.

- ¡Sólo quédate aquí hasta que puedas lamer tu codo! -

- ¿Mi codo? –

- ¡Sólo hazlo! - espetó él mientras desaparecía por la puerta.

Kevin se sentó en el suelo y levantó su brazo y sacó su lengua… sólo para descubrir el problema.

- Ah… -

~~~

El continuo pito del monitor cardíaco era el único sonido en la habitación. Alex miró a cada enfermera individualmente, junto a ellas estaban Cristina y Lexie.

- ¿Y bien? - espetó él y señaló a Izzie en su cama, inconsciente.

Las enfermeras se miraron mutuamente, cada una viéndose confundidas e inocentes.



- ¿¡QUIÉN le dio los sedantes!? - gritó él, haciendo saltar nerviosas a las enfermeras más jóvenes.

- Doctor Karev… - dijo una de ellas calmada. - Ninguna de nosotras estuvo aquí para administrar la droga… -

- ¿¡Bueno entonces quién lo hizo!? - le espetó Alex, haciéndola callar. Lexie estaba frunciéndole, golpeando sus dedos contra su brazo. No tenía la autoridad para aterrorizar así a las nuevas reclutas.

La puerta se abrió y todos miraron alrededor para ver entrar a Mark. Él le dio un vistazo a su paciente y luego otro a Alex y a las enfermeras.

- ¿Qué carajo está pasando aquí? -

- ¡Tú! - Alex se le lanzó y lo tiró contra la puerta, haciéndola saltar. Varias enfermeras quedaron boquiabiertas y rápidamente se abalanzaron para agarrar los brazos de Alex para detenerlo de atacar al otro doctor.

- ¿Qué demonios estás haciendo aquí? - Mark se recuperó rápidamente, caminando hacia la cama de Izzie.

- ¿Qué le hiciste? -

- ¡Nada! ¡TÚ fuiste quien le dio los sedantes! - Siseó Alex, soltándose de los agarres de las chicas.

- ¿Sedantes? - Mark le frunció. ¿Qué soy, estúpido? Ella es alérgica a los sedantes, ¡sé que el virus reacciona violentamente contra los sedantes! ¡No le daría sedantes en un millón de años! -

- ¡¿Entonces quién lo hizo?! -

Mark fue a los pies de la cama y miró la gráfica. - Aquí dice… no administrar sedantes o morfina… ¿por qué una enfermera no lo vería? -

- ¡NOSOTRAS no hicimos nada! - irrumpió Lexie. - ¡No estábamos aquí! Ninguna de nosotras está autorizada a dar sedantes sin su permiso, ¡Doctor Sloan! ¡No nos atribuya esto! -

La mano de Alex se extendió y golpeó un jarrón de flores para romperlo en el suelo, ganando rápidamente la atención de todos.

- No sé quién le dio las drogas… pero sé que, como su doctor, Mark, eres responsable por esto. -

El labio de Mark se curvó.

- ¡Esto no es mi culpa! -

- ¡Sí lo es! ¡Es tu paciente! ¡Tienes responsabilidad! ¡Espera hasta que el consejo escuche de esto! - Alex se movió hacia la puerta. - Voy a recuperarla. -

- ¡No puedes hacer eso! ¡No tienes el derecho a recuperarla! - Mark se precipitó tras él.

Alex se detuvo y volteó abruptamente tan repentinamente que Mark frenó en seco nariz con nariz. Alex sólo
frunció sus ojos.

- Mírame… Izzie estaba más segura conmigo… y va a volver a ser de esa forma. -

Él se fue, tirando la puerta tras él. Mark humeó silenciosamente.

Lexie llegó tranquilamente tras él, aplaudiendo lenta y sarcásticamente.

- Bien hecho genio… podrías perder tu trabajo por esto. -

- ¡Cállate! - le espetó Mark.

- Mantengan chequeos cada cinco minutos… infórmenle al doctor Karev de cualquier cambio en su condición. -

7 comentarios:

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  2. Gracias por tu comentario espero acostumbrarme rapido porque estare 6 meses o tal vez mas...
    y bueno chica tu escribes muy rapido tu novela jajaja me encanta

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Cada uno de vuestros comentarios me saca una sonrisa :)